De historia e historias, por Carlos Vergara Sz.
Córdoba ha celebrado muchos hermanamientos con ciudades extranjeras. De las que recuerdo de memoria son Matanzas, Cuba. Baton Rouge, Luisiana, y por supuesto, Córdoba, España.
Recientemente llegaron a mis manos unos documentos digitalizados que me hicieron retomar este tema, relativos al hermanamiento con la ciudad de Chillicothe del estado de Ohio, Estados Unidos.
Ese hecho histórico ocurrió durante la administración del presidente municipal Enrique Bustos Bertheau, a principios de la década de 1990, quien por cierto, inició la recuperación y limpieza del Centro Histórico, retirando decenas de vendedores ambulantes del Parque 21 de Mayo, entre ellos el famoso vendedor de hot dogs, ya finado, Don Simón.
También colocó mobiliario de estilo colonial en el parque, bancas con el escudo de Córdoba, botes de basura y la iluminación con farolas estilo Veracruz, así como sustituyendo la herrería de las jardineras.
Pero retomando el asunto del hermanamiento con Chillicothe, la ceremonia oficial en Córdoba ocurrió el 4 de marzo de 1992.
Hasta Córdoba llegó el mayor, mister Joseph P. Sulzer al frente de una delegación, quien en representación de la municipalidad de Chillicothe firmó el “Convenio de intercambio y colaboración social y cultural” entre ambas ciudades.
Antes, en julio de 1991, durante la administración de Bernardo Cessa Camacho, el Cabildo cordobés había aprobado y la Legislatura autorizado en octubre el hermanamiento.
Durante el resto de la administración de Enrique Bustos, hasta 1994, se efectuaron algunos intercambios estudiantiles y culturales.
Las siguientes administraciones municipales no le dieron el seguimiento y del hermanamiento entre Córdoba y Chillicothe, Ohio, no quedan más que estos documentos y el recuerdo en la memoria de algunas personas que gustan de la historia de Córdoba.
Retomado del artículo Chillicothe, Ohio, una hermana olvidada de Córdoba publicado en el blog Café con azúcar de Carlos Vergara Sz, el 16 de diciembre de 2018.


